Desde el 1 de abril, la tarifa del gas aumentará entre un 24% y 30% para los usuarios residenciales. El resto de los aumentos programados, mientras que para noviembre y abril de 2018 los aumentos serán motivo de otra evaluación.
Entre otras líneas, con este nuevo aumento, el gobierno nacional pretende "un suministro sostenible en el tiempo y subsidiar solamente a los que lo necesiten". Es por ello que Aranguren ratificó que el 78% de la factura continúa siendo subsidiado.
Otro de los objetivos de la gestión, es impulsar al ahorro. Así, el Ministro de Energía remarcó que "para los que tengan la posibilidad de reducir un 15 por ciento de gas, el precio puede bajar un 50 por ciento".