Sobre el futuro del país con Michel Temer, van a padecer las políticas progresistas como la privatización de empresas. Es un indicativo que la política está orientada a la derecha.
Las críticas a Rousseff han sido un denominador común en la sociedad brasileña, pese al apoyo recibido por un importante grupo de afines al gobierno, los dichos sobre sus capacidades de gobernar condicionaron en una parte la decisión de interrumpir la continuidad de la primera mandataria.