"Este blanqueo es mucho más amplio, no permite solo blanquear moneda extranjera, sino también moneda nacional, invertirla en inmuebles, títulos públicos y otros bienes".
La contadora remarca que es muy similar al blanqueo de 2009, con la diferencia entre el último blanqueo es la obligatoriedad de que los contribuyentes tengan presentadas las declaraciones juradas de ganancias y de bienes si les corresponden hasta el 31 de mayo de este año.
Se habla de importes desde 10 mil millones de dólares hasta 60 mil millones de dólares de recaudación por blanqueo.
El que decida blanquear sus capitales deberá dejarle al Estado un importe que se calculará con distintas escalas porcentuales.