"Los médicos no van a poder atender a nadie, va a llevar tiempo reponer los elementos robados" dijo una paciente del dispensario quien indignada expresa las consecuencias del robo.
El año pasado, los ladrones incendiaron parte de la estructura pero no pudieron ingresar para robar. En esta oportunidad, se llevaron pinzas, aparatos para controlar glucemia, balanzas, estetoscopios y demás objetos. Hasta un horno microondas.
En el centro de salud se atienden a 400 personas por semana.