El episodio ocurrió hace algunos meses atrás en La Calera, cuando salió a la luz la existencia de seis casos de violación en dicha localidad.
Gabriel Ramos fue uno de los testigos que colaboró para dar con el paradero de Castañares luego de haber intentado abusar de una mujer a muy pocos metros de su vivienda.
Sin embargo, a la fecha sufrió varios episodios enmarcados en amenazas y persecución a toda la familia.
"Me robaron dos veces, me tocó a mí en 40 años que vivo en esta casa" dijo Ramos refiriéndose a lo ocurrido ni bien dejó de tener custodia policial en su domicilio.
El lunes pasado, dos policías intentaron ingresar a su casa en un episodio muy confuso. Pretendían detener a su sobrino.
A la salida de la iglesia cristiana a la que concurre semanalmente, fue seguido por un coche desde barrio Urca hasta pocas cuadras de su casa.
El jueves, pasó algo similar a la altura del peaje. Allí, el acompañante de ese vehículo sospechoso le hizo una seña de que lo estaban siguiendo.
"Mi familia está atemorizada, no me arrepiento de la denuncia" manifestó a Teleocho Noticias.