En un mensaje de tono inusualmente agresivo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este domingo de Pascua una dura advertencia contra Irán y elevó la tensión internacional a un punto crítico.
A través de sus redes sociales, el mandatario reclamó la inmediata reapertura del Estrecho de Ormuz, clave para el transporte global de petróleo, y amenazó con una ofensiva militar de gran escala si no se cumple su exigencia. En un mensaje cargado de dureza, fijó un ultimátum con vencimiento en las próximas horas.
Las declaraciones tuvieron impacto inmediato en los mercados y en la diplomacia internacional. Trump dejó entrever que ya existen blancos definidos para un eventual ataque, mencionando infraestructura estratégica como centrales eléctricas y puentes dentro del territorio iraní.
El endurecimiento de la postura estadounidense llega tras semanas de creciente conflicto, que incluyó incidentes militares y ataques a instalaciones energéticas en la región. Además, el bloqueo en la zona ha afectado el flujo de petróleo, generando presión sobre los precios a nivel global.
Desde Teherán, la respuesta no se hizo esperar. Autoridades militares iraníes desestimaron las amenazas y advirtieron que cualquier acción será respondida con ataques de gran magnitud contra posiciones estadounidenses en Medio Oriente, profundizando aún más el escenario de incertidumbre.