A pocos días del inicio del Mundial 2026, el Gobierno de Estados Unidos anunció mayores controles para los creadores de contenido que viajen al país con motivo del evento deportivo. La medida establece que los influencers extranjeros que ingresen con visa de turista no podrán realizar actividades remuneradas vinculadas a sus redes sociales mientras permanezcan en territorio estadounidense.
La disposición fue comunicada por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), organismos que remarcaron que la generación de ingresos mediante publicaciones, colaboraciones comerciales o contenido patrocinado constituye una actividad laboral y, por lo tanto, requiere una autorización migratoria específica.
La decisión cobra relevancia en el marco de la Copa del Mundo que organizarán de manera conjunta Estados Unidos, México y Canadá. Aunque el certamen se desarrollará en los tres países, la mayor cantidad de encuentros tendrá lugar en ciudades estadounidenses, que esperan recibir a miles de turistas y creadores digitales de todo el mundo.
Desde Washington aclararon que los visitantes podrán compartir fotos, videos y experiencias personales en sus redes sociales, siempre que no exista un fin comercial o una remuneración asociada. En cambio, quienes viajen con el objetivo de producir contenido monetizado deberán gestionar una visa de trabajo adecuada.
Las autoridades también informaron que se reforzarán los controles en aeropuertos y pasos fronterizos para verificar el cumplimiento de la normativa. Entre las posibles sanciones para quienes infrinjan las condiciones migratorias figuran la cancelación de la visa, la deportación e incluso restricciones para futuros ingresos al país.
Como alternativa, algunos creadores de contenido podrían acceder a la visa O-1, destinada a personas con habilidades extraordinarias o reconocimiento destacado en áreas como las artes, los negocios, el deporte, la ciencia, la educación, el cine o la televisión. Para obtenerla, los solicitantes deben acreditar trayectoria profesional, logros y reconocimientos en su actividad.
La medida forma parte de la política migratoria impulsada por la administración de Donald Trump y busca reforzar los controles sobre las actividades laborales desarrolladas por extranjeros durante grandes eventos internacionales.