El violento episodio se registró en la cancha Néstor Fabrizzi donde se disputó un partido pendiente por la séptima fecha del fútbol femenino entre Boca Juniors y Ferroviarios y el juez agredido es Pablo Gajardo.
El encuentro comenzó a disputarse con normalidad, pero a los 20 minutos del segundo tiempo dos jugadoras fueron a disputar el balón y una de ellas al parecer se patinó y le pegó a la otra, por lo cual el árbitro consideró que hubo falta y la sancionó.
A raíz de esta situación, jugadoras de Ferroviarios se excedieron en la protesta, una de ellas golpeó con su puño la cabeza de Gajardo y el juez tomó la determinación de expulsar a varias jugadoras de Ferro, además de suspender el encuentro que iba ganando Boca por 1 a 0.
Luego Gajardo se dirigió por sus propios medios al Hospital Municipal y a la comisaría local donde realizó la correspondiente denuncia.
"El trato arbitral hacia las jugadoras, fue lamentable. Gajardo incitó a la violencia y no cumplió con su rol de árbitro, las insultó aun caídas, tuvo soberbia, fue amenazante, irrespetuoso y beneficioso para el equipo rival. Estuvo incitando continuamente a la violencia, amenazando con cortar el partido por las dos tribunas, inoperante mal", señaló a medios locales Valeria Galván, la entrenadora de Ferroviarios.
Además la DT contó que sus dirigidas "están emocionalmente muy mal. Pisar una cancha sabiendo que vamos a perder un partido por el árbitro, no es bueno".
El presidente de la Liga Balcarceña de Fútbol, Emiliano López, lamentó lo sucedido y dijo que hace tiempo se viene trabajando con los clubes para tratar de erradicar la violencia.
"Sabemos que no ingresó el público y la agresión se produjo entre las jugadoras y el árbitro. Sabemos que las chicas no están acostumbradas a los reglamentos del fútbol y, a veces, no miden las consecuencias de sus actos. Vemos muchas reacciones violentas.", indicó López.
El dirigente indicó en declaraciones a los medios de Balcarce: "Es lamentable que suceda un segundo episodio de violencia cuando venimos trabajando tanto con charlas y encuentros para que esto no ocurra".
Foto: Acción 5
"Al armar partidos de fútbol uno no sabe cuándo se puede desatar un hecho de violencia porque hay mucha gente y la gente se pone muy nerviosa. Basta con ir a la cancha y ver como insultan a las mujeres de fútbol femenino", expresó López a Radio 100.9.
Este fue el segundo hecho de violencia en un partido de fútbol femenino ya que el primero ocurrió durante un encuentro entre Atlético San Manuel y San Lorenzo en el marco de la segunda fecha del torneo cuando, tras una acción de juego, las jugadoras de ambos equipos se pelearon con golpes y patadas incluidas.
Este episodio derivó en siete jugadoras expulsadas (tres de San Manuel y cuatro de San Lorenzo), que varios días después recibieron durísimas penas de entre 4 y 30 partidos.