El robo ocurrió ayer, poco antes de las 11 de la mañana del jueves 11 de marzo. El local estaba vacío y el delincuente ingresó con una bolsa, como si ya hubiera comprado algo en otro lugar. Se lo ve revisando la ropa, hablando con la vendedora y supervisando permanentemente si alguien lo observa. En un momento, saca tres prendas y las mete dentro de su bolsa. Toma luego una remera para regresar al mostrador y simular que está interesado. Pero eso es sólo una excusa para no generar sospechas y retirarse en menos de cinco minutos con los artículos sustraídos.