Desde la institución, aseguran que no hubo discriminación y que la situación estuvo mediada por el contexto de pandemia. Aseguran que la menor rompió la burbuja y que no podía adaptarse a los protocolos que se requieren en el contexto de una pandemia. A su vez, confirmaron que al momento de aceptar la matriculación de la niña, no sabían como ésta iba a responder a las exigencias de las medidas sanitarias.
Susana Zatti, integrante del equipo directivo del establecimiento, habló en exclusiva con Telefe Noticias y expresó: "Lo que sucede es que nosotros no podemos estigmatizar antes de conocer al niño, sobre qué va a poder hacer y que no, porque podría haber sucedido que Catalina respetara el protocolo".
Sobre el hecho en concreto, Zatti afirmó: "la niña rompió reiteradas veces la burbuja de la sala de cinco. Ella estaba dentro de su sala trabajando y el papá tuvo que también romper la burbuja, porque ingresó a sostener a la niña. Nosotros no podemos abrazarla, tocarla, levantarla como hubiésemos hecho en otro momento. Por eso es muy importante esto del contexto actual. En otro momento eso nosotros lo hacemos sin ningún problema y lo hemos hecho con todos los alumnos".
Además, la directora confirmó que al establecimiento asisten niños con Trastorno del Espectro Autista en el nivel primario. Agregó que la presencialidad o virtualidad del cursado, depende de cada caso en particular, acorde a si los niños pueden respetar los protocolos de distanciamiento social, entre otras medidas.
Finalmente, Zatti relató que le habían ofrecido "verbalmente, a los padres la virtualidad y pactamos una reunión que no pudimos llegar a concretar". Sobre la devolución del dinero de la matrícula, desde la institución aseguran que fue la propia madre quien dijo que no quería enviar a su hija allí, consultando qué pasaría con el dinero abonado.
Mirá también:
Padres de una niña autista denuncian a la escuela por discriminación