Habían sido hechas a medida y no servían para otra persona. Es por eso que viralizó el pedido para que aparezcan y logró su cometido. El delivery de una pizzería las encontró en la calle y se enteró de quién eran por las redes.
“No es un secreto, lo que para mí significa el deporte que esas prótesis me permiten desarrollar, es mucho más que una actividad física para mí. Ruego que las dejen tiradas por ahí y alguien pueda dar aviso...no le sirven a nadie más, son hechas a medida”, había escrito Giesenow en su cuenta de Instagram.
Giesenow, de 44 años, suele entrenar en el Kempes pero además es abogado y se desempeña como director de Protección de Derechos de Personas con discapacidad en la Municipalidad de Córdoba.