Luego de la violenta detención en barrio Yapeyú, Carina Boiro Juárez rompió el silencio para defender a su hijo, apodado "El Negro Juan". La mujer, quien fue clave para que el sospechoso se entregara, afirmó que él no es el responsable de la agresión a Luna López. Según su testimonio, el hombre es víctima de una acusación injusta basada en su pasado carcelario y su apodo.
La madre del detenido conmovió a los presentes al recordar su relación cercana con la joven herida. "A esa chiquita la tuve en los brazos", relató con angustia al explicar que conoce a Luna desde que era pequeña. Juárez enfatizó que su hijo jamás le haría daño a alguien de su propio entorno familiar y vecinal.
Para la mujer, la culpabilidad de "El Negro Juan" es una construcción errónea de quienes no conocen la realidad del barrio. "Juan nunca le hizo daño a ella", repitió ante la prensa tras el operativo del ETER. Ella sostiene que existe un afecto genuino hacia la familia López que hace imposible el ataque denunciado.
Boiro Juárez fue contundente al hablar sobre la delincuencia juvenil que azota a la zona de Yapeyú. "Los menores en Yapeyú son tremendos", sentenció para explicar el contexto de violencia en el que viven. Según su versión, los verdaderos responsables son jóvenes que responden a las órdenes de un delincuente que ya está tras las rejas.
La madre del acusado negó rotundamente que su hijo haya facilitado armamento a otros jóvenes del sector. "Juan nunca le dio una pistola a Carlitos", afirmó desmintiendo una de las hipótesis que manejan los investigadores. Para ella, el hecho de que su hijo salió de la cárcel recientemente lo convierte en un blanco fácil para la policía.
A pesar de creer en su inocencia, Carina fue quien convenció al sospechoso de abandonar su postura de resistencia. "Lo entregué porque lo amo", confesó al explicar que no quería que la situación terminara en una tragedia mayor. La mujer reconoció que sus hijos pagan hoy las consecuencias de sus propios errores del pasado.
Finalmente, Juárez pidió que la justicia investigue a fondo y no se deje llevar por prejuicios sociales. "No lo defiendo, pero hay que decir las cosas como son", concluyó visiblemente afectada por la situación procesal. El arma secuestrada en la vivienda será la pieza clave para confirmar o descartar la defensa de esta madre.