La industria textil de Córdoba manifestó su preocupación por el impacto de la apertura del mercado y el aumento de las importaciones de ropa terminada, especialmente proveniente de China, que ingresa al país a valores inferiores a los costos de producción de las fábricas nacionales.
Desde la Cámara Textil de Córdoba advirtieron que esta situación afecta de manera directa a toda la cadena productiva y no solo a las empresas que confeccionan prendas finales. La falta de fabricación local implica menos trabajo para talleres vinculados al proceso industrial, como los de botones, teñido, terminación y logística, lo que genera un efecto en cascada sobre el empleo.
El sector también salió a responder a los planteos oficiales que minimizan el impacto laboral de las importaciones y atribuyen el alto precio de la indumentaria únicamente a la rentabilidad empresaria. Según el análisis de la cámara, los valores elevados se explican por la falta de competitividad sistémica de las empresas argentinas, atravesadas por altos costos de insumos, logística, energía y procesos productivos que no logran equipararse con los estándares internacionales.
En ese marco, reconocen que una apertura orientada a facilitar el acceso a materia prima más barata podría resultar beneficiosa, pero advierten que la importación masiva de productos terminados, sin modificaciones en las condiciones internas, resulta perjudicial para la industria local.
Desde el sector señalan que, sin cambios en el régimen impositivo y en las leyes laborales, el escenario a futuro es complejo. De mantenerse el esquema actual, gran parte de la producción de consumo masivo como remeras, jeans y ropa deportiva podría ser reemplazada por mercadería importada, dejando a las fábricas cordobesas relegadas a nichos muy específicos o a pedidos urgentes que no puedan esperar los plazos de importación.