La División K-9 de la Fuerza Policial Antinarcotráfico sumó ocho nuevos integrantes tras el nacimiento de una camada de ovejeros alemanes criados especialmente para tareas operativas vinculadas a la detección de narcóticos y explosivos.
Según informaron desde la fuerza, nacieron cinco machos y tres hembras, correspondientes a la undécima camada del criadero oficial de la institución. Todos los cachorros cuentan con certificado de origen y forman parte de un programa orientado al fortalecimiento de las unidades caninas.
Los ejemplares son hijos de Efra y Quino, dos perros de trabajo pertenecientes a la FPA y a la Policía de Córdoba, especializados en detección de drogas y explosivos. Desde la fuerza destacaron que esta combinación genética busca conservar y potenciar aptitudes específicas para operativos contra el narcomenudeo.
Actualmente, los cachorros permanecen bajo seguimiento veterinario y atraviesan las primeras etapas de socialización, adaptación y vacunación. Más adelante iniciarán su proceso de entrenamiento bajo protocolos certificados, con el objetivo de convertirse en futuros canes detectores avalados por la Federación Cinológica Argentina.
Además, el criadero de la FPA cuenta con reconocimiento oficial de la entidad cinológica nacional y certificaciones vinculadas al bienestar animal, indicaron desde la institución.