El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) dio por concluido con éxito el programa de disminución de stock en la Cámara Única del Trabajo. Este ambicioso proyecto logró resolver el 91,9% de las causas pendientes en la Capital provincial hasta marzo de 2026. La iniciativa permitió agilizar los tiempos de respuesta y sentar las bases para una reforma estructural profunda en el fuero laboral.
El informe de la Oficina de Gestión Judicial destaca que se gestionaron más de 50.103 expedientes en total. Del universo general de causas, el 80,2% ya cuenta con una resolución definitiva para los ciudadanos. Este avance refleja una capacidad de respuesta constante frente al ingreso de nuevas demandas en el sistema judicial.
Un factor clave en este proceso fue el impulso decidido de la vía conciliatoria entre las partes. La coordinación entre la Cámara y la Oficina de Conciliación permitió que el 61% de los litigios terminaran en acuerdo. Esta estrategia evitó sentencias prolongadas y fomentó una cultura de resolución pacífica y rápida de los conflictos.
La agilidad del servicio de justicia experimentó un cambio radical durante la ejecución del programa. En 2022, el plazo promedio de espera era de 3 años y 6 meses, una cifra que se redujo drásticamente. Para el cierre de 2025, el tiempo promedio de respuesta bajó a tan solo 1 año, 1 mes y 13 días.
Actualmente, algunas salas laborales logran resolver expedientes en plazos de entre cuatro y seis meses. Se incorporaron herramientas como las transferencias electrónicas directas y planillas digitales de determinación de montos. Estos recursos tecnológicos fortalecieron las competencias del fuero y previenen la acumulación de futuras causas.
Tras cumplir las metas de stock, el TSJ dispuso avanzar hacia la sostenibilidad del sistema judicial. La nueva etapa implica una readecuación estructural de la Cámara Única del Trabajo según la Ley n.° 10.596. El objetivo central es consolidar un esquema de gestión asociada que optimice los recursos existentes.
Esta reforma busca adaptar la organización interna a la realidad procesal y funcional de la instancia laboral. Se pretende que el modelo de trabajo sea dinámico y se ajuste a las particularidades de cada tribunal. Con estos cambios, la justicia cordobesa busca garantizar que los logros alcanzados en eficiencia se mantengan de forma permanente.