A tan solo cinco días de haberse hallado el cuerpo sin vida de Ivana Módica tras un intenso operativo de búsqueda, el confeso asesino, Javier Galván, amplió su declaración indagatoria y respondió preguntas de la justicia. El proceso judicial, tuvo lugar en la sede de Tribunales II en donde por videollamada, mantuvo la comunicación con la fiscal que instruye la causa, Jorgelina Gómez.
La pena que le correspondería a Galván, sería la de prisión perpetua, por lo que con buena conducta podrá salir de la cárcel recién cuando cumpla 79 años. Por esto, la estrategia de la defensa para evitar tal pena, y lograr una reducción a entre 10 y 15 años de prisión efectiva, es clara: alegar emoción violenta.
En este punto, se centrará Felipe Jure, abogado defensor del imputado, quien días atrás había hecho público se lamento por el crimen que había perpetrado su propio cliente y a su vez, había manifestado que pese a lamentar lo ocurrido, estaba haciendo su trabajo como letrado. Esto se dio, tras un fuerte cuestionamiento social y del propio colegio de abogados, a sus declaraciones públicas, antes de ser hallado el cuerpo de Ivana.
En diálogo exclusivo con Telefé Noticias, Jure expresó: "Mi cliente es inocente hasta que se demuestre lo contrario" y remarcó que "la confesión no lo hace culpable".
En torno a las declaraciones que había hecho Jure ante los medios, cuando aún quedaban esperanzas de encontrar a Módica con vida, manifestó: "Me arrepiento de haber hablado de la víctima y los audios de Whatsapp". En tales audios, aparentemente se iba a poder probar que Ivana, ejercía violencia en contra de Galván. Ante esto, el abogado defensor agregó "Mi cliente me mintió", ya que según el letrado, nunca le había confesado el crimen. Luego aseguró "Tenía la esperanza de que Ivana continuara con vida", cerró Jure.
Otra de las estrategias de la defensa, será ir directamente en contra de la Fuerza Aérea, ya que Galván fue destituido tras la confesión del femicidio. Por este motivo, Jure indicó que había enviado una carta documento a dicha fuerza.
Desde la defensa, denuncian que se procedió a una baja, sin el procedimiento legal correspondiente, ya que en una primera instancia el homicida, había sido puesto en situación pasiva. En este sentido, con un retiro, la Fuerza deja de pagar el sueldo, en tanto que con situación pasiva le corresponde el 50%. Según el abogado, esto es necesario, ya que Galván tiene un hijo de 14 años, a quien debe mantener con cuota alimentaria.