El fiscal federal Enrique Senestrari, lleva adelante la investigación. Carlos Aguilera, padre del joven que fue visto por última vez el pasado martes, recibió mensajes extorsivos en su celular.
A través de las antenas y el rastreo de las señales, se detectó que los mensajes salieron desde la casa del detenido en Villa Dolores.
Aguilera manifestó que Santiago y el detenido “No eran amigos en absoluto”; no obstante, confirmó que se conocían y que su hijo lo ayudaba en el negocio por las tardes.
En diálogo con Radio Mitre, el hombre explicó que él “no tenía contacto directo” con el detenido, ya que a pesar de verlo todos los días, el encargado de darle las directivas era otro trabajador de la empresa. “Estamos sorprendidos y destruidos. No sabemos qué hacer”, lamentó claramente afligido.
Fuente y foto: viapais.com