La actividad industrial cerró 2025 con un nuevo signo de debilidad. En diciembre, la utilización de la capacidad instalada se ubicó en 53,8%, el nivel más bajo de los últimos 21 meses, de acuerdo con el informe difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
El indicador mostró una caída significativa en comparación con el mismo mes de 2024, evidenciando un menor ritmo de producción y una demanda retraída en distintos rubros de la economía.
Entre los sectores más golpeados se encontraron la metalurgia, la industria textil y el complejo automotriz, que registraron descensos marcados en el uso de sus plantas. En contrapartida, actividades como la refinación del petróleo y el sector de alimentos y bebidas exhibieron niveles de utilización relativamente más elevados, aunque insuficientes para revertir la tendencia general.
La capacidad instalada es considerada un parámetro clave para medir el pulso del sector fabril: cuando el porcentaje es bajo, indica mayor capacidad ociosa y menor dinamismo productivo. El dato de diciembre confirma así un escenario industrial todavía debilitado al cierre del año.