Alejandro Gómez, director del semanario La Jornada, sufrió en carne propia la inseguridad. El sábado por la noche se fue de su casa por unos minutos y los delincuentes ingresaron para llevarse todo lo que pudieron.
Al regresar, 25 minutos después, el periodista vio como los delincuentes huían del lugar y dejaban tirado el televisor de la casa.
También se llevaron ropa, las almohadas de la casa y una notebook de gran valor material por los archivos que guardaba.
"Se ve que buscaban dinero o joyas. La habitación estaba destrozada y estaba todo tirado. Se quisieron llevar el televisor pero no llegaron a escapar y lo tiraron, Se escaparon por una medianera" explicó el periodista.