Su vehículo fue hallado estacionado frente a la casa de su ex, en barrio Escobar, cerca del mediodía con todos los papeles y documentación, sin signos de violencia, desde entonces, su paradero es un misterio.
Javier, su hijo, reiteró el pedido de búsqueda: "Pasan los días y nos confundimos más, sentimos que está vivo".
El paradero del hombre es un desconcierto, no figura en los centros de salud ni en las comisarías. Es un vecino de muchos afectos, amigos y contacto constante con su familia, pero nadie tiene noticias de él.