La inflación no da tregua y es parte de lo que generó polémica al aprobarse la ley que modificaba el sistema de movilidad jubilatoria y por ende, la forma de calcular los incrementos en los haberes jubilatorios.
Con el incremento previsto, una jubilación mínima pasaría de $19.035 a $20.571 para el trimestre que iría de marzo a mayo. En tanto las pensiones no contributivas, pasarían a contar con un piso de $14.400.
Cabe recordar, que el porcentaje de aumento, se calcula acorde a las cifras de variación de los salarios informados por el INDEC y de la recaudación tributaria que va a la Seguridad Social, según información brindada por AFIP. Estas variables se suman por mitades y brindan el aumento de jubilaciones, pensiones y entre otras prestaciones sociales.
Como esto implicaría que el aumento quede por debajo de los 11 puntos previstos para la inflación del primer trimestre, es que Anses está analizando otorgar un bono extraordinario, que permita compensar esa pérdida en el poder adquisitivo. En principio, este bono sería para quienes cobran la mínima, a quienes perciben pensiones no contributivas que cobran el 70% del haber mínimo y los que perciben la Pensión Universal al Adulto Mayor (PUAM). Esto, en números, alanzaría entonces a unos cinco millones de personas.