Un joven de 20 años murió carbonizado por una descarga eléctrica, que hizo que su cuerpo quedé envuelto en llamas. Ocurrió anoche, en la zona de Calazans al 8700.
El pozo está al descubierto y según los vecinos no tenía un cerco perimetral, sin importar que los cables que pasaban por allí tenían alta tensión. El joven agonizó varias horas y según el sistema de salud, la descarga demoró más de 45 minutos.
La víctima habría intentado extraer los cables de cobre del boquete abierto por la EPE.
En el barrio Tango, hay gran conmoción por la perdida del muchacho. De acuerdo a los vecinos, la zona es muy peligrosa para convivir entre las obras y vida cotidiana.