Con un contundente discurso, Jair Bolsonaro, el nuevo presidente de brasil, prometió liberar al país de los males considerados como la mayor crisis ética y moral de la historia. A su vez, remarcó la unidad del pueblo, el valor de la familia respetando las religiones. También desató la polémica al decir que combatirá la ideología de género.
"No podemos permitir ideologías que destruyen nuestros valores" fue una de las frases más polémicas en su discurso.
A su vez, dijo que "Las elecciones les dieron voz a los que no eran escuchados, es la voz de las calles y de las urnas", expresó.