Las calles del centro de Córdoba volvieron a ser escenario este viernes de una masiva movilización sindical contra la reforma laboral que el Senado de la Nación comenzó a debatir desde las 11. La protesta fue convocada por la CGT Córdoba, junto a la CTA y la CTA Autónoma, y tuvo como punto de concentración la histórica sede de la central obrera, ubicada en avenida Vélez Sársfield 137.
Desde allí, columnas integradas por trabajadores municipales, judiciales, docentes, bancarios, estudiantes y organizaciones sociales avanzaron hacia la esquina de Colón y General Paz. En la movilización se multiplicaron las consignas contra el proyecto oficialista. “Hay que luchar por los derechos de los trabajadores, de ahora y de las generaciones que vienen”, expresó una de las manifestantes. Otro referente sindical sostuvo: “A los trabajadores estatales nos pega igual que a los privados”, al remarcar que el alcance de la reforma impactaría sobre el conjunto del mercado laboral.
Entre los puntos que generan mayor rechazo figuran la ampliación de actividades consideradas “servicios esenciales” y “trascendentes”, lo que obligaría a garantizar coberturas mínimas de hasta el 75% y limitaría el derecho de huelga; la modificación del régimen de vacaciones y la implementación de un sistema de “banco de horas” que permitiría jornadas de hasta 12 horas; cambios en el cálculo de indemnizaciones, con exclusión de aguinaldo y premios y posibilidad de pago en cuotas; y la pérdida de vigencia de convenios colectivos vencidos hasta la firma de uno nuevo. “No hay que bajar los brazos, no nos han derrotado. Esto viene a destruir el trabajo como lo conocemos, esto perjudica a todos”, afirmó otro de los participantes.

La jornada de protesta en Córdoba se da en paralelo a una sesión clave en la Cámara Alta, donde el oficialismo busca avanzar con la sanción definitiva del proyecto tras modificaciones introducidas en Diputados. Además, el Senado debate la Ley Penal Juvenil, que propone reducir la edad de imputabilidad de 16 a 14 años, lo que también generó fuertes cruces políticos y sociales.
En Buenos Aires, la movilización tuvo su epicentro en las inmediaciones del Obelisco y luego se trasladó hacia el Congreso, con cortes de tránsito y enfrentamientos con la Policía de la Ciudad.
En Córdoba, la concentración continúa mientras sigue el debate parlamentario, en un clima de alta tensión social que se mantiene tras el último paro general y ante la posibilidad de que la reforma laboral sea finalmente aprobada.