La justicia investiga la muerte de un gendarme de 30 años quien fue encontrado en el interior de un departamento ubicado en barrio Alberdi.
Según las primeras informaciones, habría muerto por asfixia producto de una broncoaspiración.
La primera hipótesis que se manejaba al poco tiempo de ocurrido el hecho era la posibilidad de que la muerte estuviera enmarcada en una situación de robo. Sin embargo, el único faltante en el domicilio fue un teléfono celular.