El origen del Día del Libro se remonta a 1926. El 23 de abril de 1616 fallecían Cervantes, Shakespeare e Inca Garcilaso de la Vega. También un 23 de abril nacieron, o murieron, otros escritores eminentes como Maurice Druon o Vladimir Nabokov.
Esta fecha, tan cara a la literatura universal, fue escogida por la Conferencia General de la UNESCO para rendir un homenaje mundial al libro y sus autores; al tiempo de alentar a todos, especialmente los más jóvenes, a descubrir el placer de la lectura.