Google anunció una nueva función en Gmail que permite modificar la dirección principal de correo sin perder mensajes ni archivos almacenados. La herramienta, largamente solicitada por los usuarios, ya comenzó a implementarse en Estados Unidos.
El cambio puede realizarse desde la configuración de la cuenta, dentro del apartado de información personal, donde ahora aparece la opción para elegir un nuevo nombre de usuario. Según detallaron desde la empresa, la modificación tiene una limitación: solo podrá hacerse una vez cada 12 meses y no podrá revertirse hasta cumplido ese plazo.
Uno de los puntos centrales es que la actualización no afecta el acceso a los datos. Los correos, archivos y contenidos permanecen intactos, mientras que la dirección anterior pasa a funcionar como un alias. De esta manera, los mensajes enviados al correo viejo seguirán llegando a la nueva casilla, evitando interrupciones en la comunicación.
La medida apunta a simplificar un proceso que hasta ahora resultaba engorroso, ya que implicaba crear una cuenta nueva y migrar manualmente la información. Con esta actualización, los usuarios pueden mantener su historial y servicios asociados sin necesidad de empezar desde cero.
Por el momento, la función se despliega de manera gradual en Estados Unidos y no hay confirmación oficial sobre su llegada a otros países. Como suele ocurrir, la empresa evalúa primero su funcionamiento en mercados específicos antes de extenderla a nivel global.