El conflicto en el Servicio Meteorológico Nacional se profundiza tras una nueva tanda de despidos que dejó sin trabajo a otros 140 empleados, elevando a cerca de 240 el total de desvinculados en dos etapas. La medida generó preocupación por el funcionamiento del organismo y su capacidad operativa en todo el territorio argentino.
Desde el sector gremial señalaron que las cesantías afectan a personal altamente capacitado, encargado de tareas técnicas clave en estaciones meteorológicas que operan de manera permanente. En ese sentido, advirtieron que la pérdida de estos puestos compromete el monitoreo continuo y la calidad de los datos necesarios para distintos servicios, entre ellos la aeronavegación.
También cuestionaron los argumentos vinculados a una supuesta modernización tecnológica, al considerar que la implementación de sistemas automáticos requiere un proceso prolongado y capacitación especializada que hoy se ve interrumpida por los despidos. A esto se suma la situación laboral de muchos trabajadores con años de antigüedad que se desempeñaban bajo contratos precarios y quedaron desvinculados sin indemnización.
El impacto del ajuste también se hizo sentir en Córdoba, donde se denunció el recorte en áreas históricas como el Museo y el Observatorio, espacios emblemáticos en la trayectoria del organismo.
Frente a este escenario, los trabajadores confirmaron un paro nacional para el 24 de mayo. La medida de fuerza podría afectar seriamente la actividad aérea en todo el país, ya que la falta de informes meteorológicos pondría en riesgo la seguridad de los vuelos y obligaría a suspender operaciones.