Un buque proveniente de Asia arribó al puerto de Zárate con un cargamento poco habitual por su magnitud: casi 6.000 autos chinos ingresaron a la Argentina en un solo embarque, una postal poco frecuente para el movimiento portuario local. La operación se concretó en la principal terminal automotriz del país y llamó la atención tanto por el volumen transportado como por la rapidez del proceso de descarga.
La embarcación pertenece a la automotriz BYD y está diseñada específicamente para el traslado de vehículos. Se trata de un buque del tipo Ro-Ro (roll on–roll off), que permite la carga y descarga directa mediante rampas internas distribuidas en múltiples cubiertas, lo que agiliza las maniobras en puerto y reduce los tiempos operativos.
Además, el barco cuenta con un sistema de propulsión preparado para reducir emisiones durante la navegación, una característica alineada con las nuevas exigencias ambientales del transporte marítimo y que empieza a incorporarse con mayor frecuencia en envíos internacionales de gran escala.
IMPACTO LOCAL
El ingreso masivo de vehículos importados reactivó el debate sobre sus efectos en la economía local y en las automotrices nacionales, en un contexto donde la producción argentina enfrenta costos elevados, menor escala y dificultades para competir en precio. El tema volvió a instalarse en la agenda pública por la presión que estos movimientos pueden ejercer sobre el empleo industrial y la balanza comercial.
El arribo de estas unidades se vincula con el régimen de importación de vehículos eléctricos dispuesto por el Gobierno nacional, que habilita el ingreso de hasta 50.000 unidades anuales sin pagar el arancel extrazona del 35%, siempre que cumplan determinados requisitos técnicos y comerciales. El esquema alcanza a vehículos eléctricos, híbridos y versiones enchufables, con el objetivo oficial de ampliar la oferta y fomentar la competencia.
En paralelo, la automotriz anunció la preventa de un nuevo modelo híbrido enchufable, que llegó en el mismo embarque y cuyo lanzamiento comercial está previsto para febrero. La operación se dio en un escenario de crecimiento del mercado automotor, que durante 2025 registró uno de sus mejores niveles de patentamientos de los últimos años, con una mayor participación de unidades importadas.
Con este ingreso, el puerto de Zárate volvió a concentrar una de las operaciones automotrices más voluminosas del año, en un contexto donde la apertura comercial, la competencia externa y el futuro de la industria nacional vuelven a quedar bajo la lupa.