El dramático episodio ocurrió este lunes por la mañana en una vivienda de barrio Altamira, donde una operadora del 911 salvó a un bebé de 29 días. La madre del pequeño llamó de urgencia al servicio de emergencias tras notar que su hijo no podía respirar mientras era amamantado. Gracias a las instrucciones precisas y la contención profesional, la mujer logró estabilizar al recién nacido antes de la llegada de la ambulancia.
La emergencia se registró en un domicilio ubicado sobre la calle Miguel Machado al 1500. En medio de la desesperación, la mamá se comunicó con la línea de emergencias para pedir auxilio inmediato. La operadora detectó rápidamente que el niño se había broncoaspirado y presentaba dificultades críticas para respirar.
Con total calma, la agente comenzó a dictar las maniobras de primeros auxilios necesarias para estos casos. La madre siguió cada paso bajo la supervisión constante de la profesional desde la central de atención. En pocos minutos, y gracias a la correcta ejecución de las técnicas, el bebé logró recuperar sus signos normales.
Una vez que el pequeño fue estabilizado en el hogar, una unidad sanitaria arribó al lugar para completar la asistencia. Los profesionales trasladaron a la madre y al niño hacia la Nueva Maternidad para realizar estudios de control. Allí, el equipo médico confirmó que el bebé se encontraba en buen estado de salud general.
Tras permanecer unas horas bajo observación, los médicos decidieron otorgarle el alta hospitalaria para que regresara a su casa. El accionar de la operadora del 911 fue destacado como la clave para evitar una tragedia en el domicilio. El caso resalta la importancia de conocer técnicas básicas de reanimación y mantener la calma ante situaciones de riesgo.