Anamá Ferreira se pronunció con dureza en redes sociales por el caso de Agostina Páez, la abogada e influencer argentina que fue retenida en Río de Janeiro luego de ser registrada en video mientras realizaba gestos racistas hacia trabajadores de un bar.
La joven, oriunda de Santiago del Estero, fue interceptada por la Policía Militar, quedó bajo investigación judicial y se le retuvo el pasaporte. Además, deberá portar una tobillera electrónica mientras avanza el proceso y se define su situación legal en Brasil.
Desde su cuenta en X, Ferreira cuestionó los intentos de minimizar lo ocurrido y fue tajante: “Lo que gritó esa chica no es un exabrupto, es racismo. El racismo no se relativiza, no se justifica y no se aplaude”, escribió.
En esa misma línea, reclamó una sanción ejemplar y remarcó los límites de la libertad de expresión. “No incluye humillar ni odiar. El respeto no es opcional. Deseo que pases unos años presa en Brasil”, agregó. Más tarde, reforzó su postura con una frase que se viralizó rápidamente: “Presa la quiero”.
El fuerte posicionamiento de Ferreira derivó en un cruce público con el abogado Mauricio D’Alessandro, quien cuestionó la decisión de la Justicia brasileña. La respuesta no tardó en llegar: “¿Una locura en qué sentido? ¿Le parece bien ser racista? Le recuerdo que es un crimen en la ley brasileña”, replicó la modelo, citando además la Ley 14.532/2023, que equipara la injuria racial al delito de racismo y prevé penas severas.