"Hay que pedir ayuda, somos conscientes pero no nos toca a nosotros. Simplemente trabajamos con los jóvenes, hay que frenar esta locura" Manifiesta el sacerdote del barrio que cuenta la situación que le toca vivir a diario.
El Padre Oberlin ayuda a los chicos para que eviten el consumo de droga en una comunidad muy difícil donde las amenazas son prácticamente permanentes.
Madres que acuden a la Iglesia para pedir ayuda ante la desprotección que viven.
Sobre las denuncias y el conocimiento del tema en su contexto, el sacerdote manifiesta "Probablemente mucha gente sabe de la situación, pero desde nuestro lugar pedimos herramientas para que los chicos puedan salir del consumo".