La víctima regresaba de trabajar por ruta 19 ingresando por calle Armenia. A 200 metros del CPC, aparece un sujeto con un ladrillo en la mano que lo arrojó directamente al parabrisas del vehículo. Ocurrió a la 1:30 de la madrugada.
Lo más indignante, es que a muy pocos metros del lugar donde se produjo el incidente, la guardia de infantería está apostada al costado de la ruta. Cuando el damnificado se acercó a los uniformados para manifestarle sobre la situación, los efectivos dijeron que habían divisado a los sujetos pero jamás se imaginaron que serían capaces de arrojar piedras a los coches.
Lamentablemente, es la segunda vez que pasa por esta situación. En la primera oportunidad, le arrojaron una piedra mientras se conducía a la altura de Villa los Llanos.