El Gobierno intenta bajar la tensión en torno a la situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y descarta de plano una renuncia anticipada o un pedido de licencia en medio de la controversia que lo involucra.
Desde su entorno aseguran que el tema perderá fuerza con el correr de las semanas y destacan el respaldo presidencial como un factor clave para sostener su continuidad en el cargo.
“Están tirando todo al asador, pero no hay nada. Hay que entender que el Presidente banca, que esto va a pasar y todo volverá a la normalidad con los cambios que haya que hacer”, señaló una fuente cercana al funcionario.
Pese a la investigación por presunto enriquecimiento ilícito, Adorni se mantiene enfocado en la gestión y en la preparación del informe que expondrá el próximo 2 de julio ante el Senado.
En ese marco, el oficialismo apuesta a desactivar los pedidos de interpelación impulsados por la oposición y a contener el malestar que también se extendió a sectores aliados como el PRO y parte de la UCR.