El presidente Javier Milei encabezó el cierre de La Derecha Fest en la ciudad de Mar del Plata, donde criticó con dureza a los empresarios que mantienen acuerdos irregulares con el sector público. En un discurso cargado de contenido ideológico, el jefe de Estado sostuvo que el único camino para el crecimiento es ofrecer bienes de mejor calidad a menor precio. La presentación marcó un nuevo hito en la defensa de sus políticas económicas y su confrontación con sectores del poder económico tradicional.
El mandatario afirmó que quienes utilizan la fuerza y el Estado para vender productos caros y de mala calidad no merecen el favor del mercado. Según sus palabras, estos actores no son generadores de riqueza, sino destructores de bienestar que se benefician junto a la casta política. En este sentido, sentenció que aquellas compañías que no pueden competir de forma honesta deben desaparecer y enfrentar la quiebra.
Las declaraciones surgen tras la reciente polémica por una licitación clave para el gasoducto de Vaca Muerta, donde una firma local quedó desplazada. El Gobierno argumentó que la oferta rechazada era un 40% más cara que la de la competencia internacional seleccionada. De esta manera, Milei ratificó que no habrá privilegios para sectores nacionales que no logren estándares de eficiencia global.
Milei también aprovechó el escenario para lanzar fuertes advertencias contra la izquierda, asegurando que el respaldo popular a su gestión sigue firme. El Presidente destacó que la sociedad está harta de las recetas económicas tradicionales y que el mensaje en las calles es de un basta al empobrecimiento. Para el líder libertario, su gestión ya ha demostrado que el liberalismo es superior tanto en el plano económico como en el moral.
Finalmente, el jefe de Estado vinculó su lucha local con los foros internacionales, mencionando que espacios como Davos son escenarios para dar una batalla por las almas. Definió el momento actual como un quiebre definitivo frente a décadas de decadencia impulsadas por el excesivo peso del Estado. Con este cierre, ratificó su compromiso de llevar el debate filosófico y cultural a cada rincón del mundo para defender la libertad.