Sólo 18 horas antes de ser capturado por un comando militar de Estados Unidos, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, se había reunido con el enviado especial de China para América latina, Qiu Xiaoqi, y una delegación de ese país, en medio de la creciente tensión con el gobierno de Donald Trump. Ese fue su último acto público como mandatario venezolano.
En el Palacio de Miraflores, Maduro mantuvo un encuentro con Qiu Xiaoqi, acompañado por el embajador de China en Venezuela, Lan Hu, y Wang Hao, representante del Ministerio de Relaciones Exteriores chino. Por parte de Venezuela, participó también la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez.
La reunión apuntaba a reafirmar la fuerte amistad entre Caracas y Beijing. La Presidencia de Venezuela destacó que este encuentro refleja el compromiso inquebrantable entre ambos países, en un momento donde la resistencia a las sanciones unilaterales y la búsqueda de un desarrollo soberano en el Sur Global son prioritarios.
El gobierno de Maduro aseguró que Qiu Xiaoqi “reiteró que China y Venezuela son socios estratégicos a toda prueba”. Además, resaltó que la presencia de la delegación china demuestra la importancia que le otorgan a la relación bilateral, no solo como socios comerciales y energéticos, sino también como aliados políticos fundamentales en la región.
Condena china al ataque
China "condena firmemente" el ataque de EEUU en Venezuela y pidió a sus ciudadanos en Venezuela que eviten salir a la calle "salvo absoluta necesidad", informó un medio estatal, después de que fuerzas de Estados Unidos atacaran el país y capturaran a su presidente Nicolás Maduro.
El Ministerio de Relaciones Exteriores chino insta a evitar los viajes al país y recomienda a quienes están allí "monitorear de cerca la situación de seguridad local, reforzar las medidas de seguridad y la preparación para emergencias y evitar salir salvo absoluta necesidad", señaló la televisión estatal CCTV.