El nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, difundió su primer mensaje oficial tras asumir el cargo luego de la muerte de su padre, Ali Jamenei. El comunicado fue publicado en su canal de Telegram y también transmitido por la televisión estatal, marcando el inicio de su liderazgo en medio de una fuerte tensión regional.
Durante el mensaje, Jamenei afirmó que el Estrecho de Ormuz debe permanecer cerrado, una decisión de gran impacto estratégico ya que por ese paso marítimo circula cerca del 20% del petróleo mundial. En las últimas semanas, el tránsito en la zona se vio prácticamente paralizado tras ataques iraníes contra buques, ocurridos después de la ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní.
El dirigente sostuvo que su país mantiene una política de cooperación con los países vecinos, aunque aseguró que las operaciones militares continuarán dirigidas contra instalaciones estadounidenses en la región. En ese marco, destacó las acciones de las fuerzas armadas iraníes y aseguró que lograron frenar lo que calificó como intentos de dominación externa y una posible desestabilización del país.
Jamenei también reivindicó el papel del llamado “Frente de Resistencia”, mencionando a aliados como el grupo Hezbollah, los rebeldes hutíes de Yemen y milicias iraquíes, a quienes definió como parte fundamental de los valores de la revolución iraní.
Además, reiteró que su gobierno buscará vengar las muertes ocurridas en recientes ataques en territorio iraní, incluido un atentado contra una escuela en el sur del país que dejó 168 víctimas. En el mismo mensaje, rindió homenaje a su padre, a quien describió como un “líder mártir de la revolución”.
En paralelo, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Larijani, lanzó una advertencia ante la posibilidad de un ataque estadounidense contra la infraestructura eléctrica del país.
El funcionario respondió a declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien había asegurado que Washington podría desmantelar la capacidad eléctrica iraní en una hora. Según Larijani, una acción de ese tipo provocaría que “toda la región quedara a oscuras en menos de media hora”, anticipando graves consecuencias para Medio Oriente.