Un episodio ocurrido en un bar de Ipanema, en Río de Janeiro, derivó en una intervención judicial contra una turista argentina acusada de realizar expresiones racistas contra empleados del lugar. La mujer tiene 29 años es abogada y oriunda de Argentina.
El hecho se produjo tras una discusión por el importe de la cuenta. Durante el intercambio, la joven habría protagonizado una serie de gestos ofensivos hacia un trabajador del bar, a quien señaló con el dedo, insultó de manera despectiva y al que además imitó con sonidos y movimientos asociados a un mono.
Parte de la situación quedó registrada por testigos y por las cámaras de seguridad del establecimiento. Las imágenes se difundieron rápidamente en redes sociales y motivaron la intervención de la Policía Civil de Río de Janeiro.
Ante la gravedad de lo ocurrido, la Justicia brasileña dispuso la retención del pasaporte de la acusada para impedir su salida del país y le colocó una tobillera electrónica. La mujer es investigada por el delito de injuria racial, una figura penal que en Brasil puede ser considerada inafianzable y prevé penas de entre dos y cinco años de prisión.