Un operativo policial se llevó a cabo en un edificio abandonado ubicado en la intersección de Bulevar San Juan y Calasanz, en la ciudad de Córdoba, luego de que se difundiera en redes sociales un video en el que se observa a un menor sentado en el filo de la estructura a gran altura.
El inmueble, una obra que permanece inconclusa desde hace aproximadamente 13 años, está actualmente ocupado por siete familias, que suman alrededor de 20 personas que viven en el lugar.
Durante el procedimiento intervino personal policial junto al servicio de emergencias 107 Emergencias Córdoba, que asistió a tres de los residentes para controlar su estado de salud. Según informaron fuentes del operativo, no se registraron personas detenidas. En paralelo, rescatistas procedieron a capturar y trasladar al menos cinco perros que se encontraban en el edificio hacia refugios de animales, lo que generó momentos de tensión con los habitantes del lugar. Mientras se realizaba el traslado, desde el inmueble se escuchaban reclamos: “Dejen a los perros, están haciendo crueldad”, gritaban algunas personas mientras los animales eran retirados.
El allanamiento se dispuso tras la circulación del video en el que aparece un menor sentado en el borde de la obra. Hasta el momento no se logró establecer la identidad del niño, y los propios ocupantes del edificio aseguraron no conocerlo.
Además, el lugar ya había sido foco de preocupación en enero pasado, cuando se difundieron otras grabaciones en las que se veía a personas arrojando piedras desde lo alto del edificio hacia autos y peatones que transitaban por la zona.
Quienes viven en el inmueble señalaron que ocupan el lugar debido a su situación habitacional. “Dicen que somos todos piperos, pero no es así”, expresó uno de los hombres que reside allí. “Estamos en situación de calle y solo podemos vivir acá”, agregó.
Otro de los ocupantes describió las condiciones en las que habitan la construcción abandonada. “Subimos y bajamos por escaleras, yo hace unos meses vivo acá. Vivimos sin luz”, relató.
Las autoridades continúan evaluando la situación del edificio y las condiciones de seguridad del lugar, mientras se analiza qué medidas adoptar respecto a la ocupación de la obra y la protección de quienes viven allí ya que no es un espacio habitable. Incluso las personas que circulan en el edificio comentaron que hay espacios que están totalmente destruidos, ellos encontraron refugio en el piso 7 y 8.