Las playas del sur de Brasil atraviesan una situación sanitaria delicada en plena temporada alta. Florianópolis y otros destinos turísticos del estado de Santa Catarina registran un brote de Enfermedad Diarreica Aguda que ya alcanzó a más de 10 mil personas, de acuerdo con datos oficiales de organismos de salud.
El aumento de casos está vinculado principalmente al contacto con aguas contaminadas y al consumo de alimentos o bebidas que no cumplen con las condiciones de higiene necesarias. En los análisis realizados se detectó la presencia de la bacteria Escherichia coli en distintos sectores costeros, lo que elevó el nivel de alerta entre residentes y turistas.
Desde el sistema de salud estadual indicaron que el brote se intensificó durante el verano, un período caracterizado por altas temperaturas, mayor concentración de visitantes, comidas fuera del hogar y una exposición más frecuente al mar en zonas que no siempre se encuentran en condiciones óptimas.
Un relevamiento reciente del Instituto de Medio Ambiente de Santa Catarina determinó que, en Florianópolis, 29 de los 88 puntos analizados no son aptos para el baño. En Bombinhas, otro destino muy elegido por turistas, siete de las 17 muestras tomadas presentaron resultados desfavorables, por lo que se recomienda evitar ingresar al agua en esas áreas.
Las autoridades continúan monitoreando la calidad del agua y refuerzan las recomendaciones de prevención, especialmente para quienes visitan la región durante la temporada estival, con el objetivo de reducir el riesgo de contagio y nuevas complicaciones de salud.