Este sábado, Israel y Estados Unidos ejecutaron una operación militar a gran escala contra Irán, utilizando una combinación de misiles y drones en puntos clave de Teherán. La acción bélica conjunta, que ya registra las primeras víctimas fatales, busca desarticular reuniones de altos mandos políticos y de seguridad en territorio iraní.
El Pentágono anunció oficialmente el inicio de la "Operación Furia Épica" a través de sus canales digitales. Por su parte, el primer ministro Benjamin Netanyahu confirmó en un video que la ofensiva israelí se denomina "Rugido del León". Ambos países coordinaron los ataques de forma simultánea para maximizar el impacto sobre la estructura de poder iraní.
El ejército israelí informó que el operativo se centró en lugares donde se encontraban altos cargos políticos. Según la radio pública de Israel, el guía supremo Alí Jamenei y el presidente Masud Pezeshkian eran objetivos directos. Actualmente, las fuerzas militares evalúan los daños mientras el conflicto amenaza con expandirse.
Tras el bombardeo inicial, se registraron fuertes explosiones en Jerusalén como parte de la respuesta inmediata de las fuerzas iraníes. El gobierno de Irán activó sus sistemas de defensa, pero el impacto de los drones y misiles aliados afectó múltiples zonas residenciales y gubernamentales. La situación en la región es de extrema urgencia y máxima alerta militar.
Las autoridades de Israel declararon estar en estado de preparación en varios frentes simultáneos ante una posible escalada. El ejército advirtió que la campaña podría extenderse a otros teatros de operaciones si la resistencia persiste. Mientras tanto, la comunidad internacional observa con preocupación el desarrollo de esta guerra abierta.