India ha dado inicio oficial al censo de población más grande del mundo este miércoles, marcando el fin de una espera de años. El proceso, que originalmente debía realizarse en 2021, se vio postergado por la pandemia de COVID-19 y diversos desafíos logísticos. Las autoridades esperan que este registro transforme la representación política y la distribución de asistencia social en todo el territorio.
La primera etapa del relevamiento se extenderá hasta el mes de septiembre bajo un formato híbrido. Los ciudadanos podrán utilizar una aplicación móvil con cartografía satelital para cargar sus datos de vivienda. Más de 3 millones de trabajadores públicos recorrerán el país para garantizar que ningún hogar quede fuera del sistema.
Este operativo busca actualizar las cifras del último censo realizado en el año 2011. En aquel entonces, el país asiático registraba una población de 1.210 millones de habitantes. Actualmente, las estimaciones sugieren que India ya superó los 1.400 millones, consolidándose como la nación más poblada.
La segunda fase, que inicia en septiembre, abordará datos sensibles sobre religión y castas. Este punto es crucial, ya que no se realiza un registro exhaustivo de castas desde 1931. El gobierno busca entender mejor la posición social y el acceso a recursos de los grupos históricamente marginados.
Los resultados permitirán una reconfiguración total del mapa político y los escaños del Parlamento. Gracias a una ley de 2023, se reservará un tercio de los asientos legislativos para las mujeres. Este crecimiento poblacional se traducirá directamente en nuevas oportunidades y derechos para millones de ciudadanas indias.