A dos días del grave accidente ferroviario ocurrido en Córdoba, España volvió a registrar siniestros en su red de trenes. Este martes por la noche, dos formaciones de la red de Rodalies descarrilaron en las provincias de Barcelona y Girona, dejando un muerto y al menos 20 heridos, cuatro de ellos de gravedad.
El episodio más grave se produjo en la línea R4, entre Gelida y Sant Sadurní d’Anoia, cuando un muro de contención se desplomó sobre las vías y fue embestido por un tren que se dirigía hacia Manresa. Según informó Renfe, el impacto provocó el descarrilamiento del convoy y la muerte del maquinista, quien conducía la formación al momento del choque.
El Sistema de Emergencias Médicas (SEM) confirmó que 20 personas resultaron heridas y recibieron asistencia en el lugar. En el operativo intervinieron 11 ambulancias, 15 dotaciones de Bomberos de la Generalitat y efectivos de los Mossos d'Esquadra de las comisarías de Vilafranca del Penedès y Sant Sadurní d’Anoia. La circulación ferroviaria quedó interrumpida, y Rodalies advirtió que otros servicios podrían sufrir demoras o detenciones al aproximarse al tramo afectado.
Horas antes, se había registrado un segundo descarrilamiento en Girona, entre Maçanet Massanes y Tordera. En este caso, piedras sobre la vía provocaron que el tren perdiera un eje y descarrilara, aunque no se reportaron personas heridas. De todos modos, se activaron recursos de emergencia y se mantuvo en alerta el plan Ferrocat.
En ambos tramos, la circulación permanece interrumpida mientras continúan las tareas de evacuación, asistencia y revisión de los convoyes. Las autoridades indicaron que se investigan las causas de los accidentes, con foco en el derrumbe del muro de contención y en la presencia de obstáculos sobre las vías.