El papa León XIV arribó este lunes a Argelia en el marco de su tercer viaje internacional, en una visita marcada tanto por su agenda pastoral como por declaraciones dirigidas a responder cuestionamientos recientes desde el ámbito político internacional.
A bordo del avión papal, durante el vuelo hacia el país africano, el Sumo Pontífice dialogó con la prensa y se refirió directamente a las críticas provenientes del expresidente estadounidense Donald Trump. En ese contexto, se mostró sereno y firme respecto de su rol.
“No, no le tengo miedo a la administración Trump, ni a proclamar el mensaje del Evangelio en voz alta, que es para lo que creo que debo estar aquí, y por eso está aquí la Iglesia. No somos políticos, no vemos la política exterior desde la misma perspectiva, sino como constructores de paz”, afirmó.
En la misma línea, el Papa subrayó que sus intervenciones no deben interpretarse como ataques personales o políticos, sino como parte de su misión espiritual. “Las cosas que yo digo no tienen por qué ser entendidas como un ataque a nadie. El mensaje del Evangelio es muy claro: ‘Bienaventurados los que construyen la paz’”, expresó.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente atención sobre el posicionamiento de la Iglesia católica frente a temas globales, donde el pontífice reafirma su enfoque centrado en la promoción del diálogo y la paz por encima de las tensiones políticas.