Talleres de Córdoba debutó con una victoria sufrida en los 32vos de final de la Copa Argentina tras vencer 2-0 a Argentino de Merlo. El encuentro, que parecía destinado a los penales, se destrabó en el último suspiro gracias a la frescura de los juveniles. Los dirigidos por Carlos Tevez lograron imponer su jerarquía en los minutos finales para sellar la clasificación.
El trámite del partido comenzó con un primer tiempo flojo y carente de emociones profundas en las áreas. La paridad se mantuvo durante gran parte del complemento, aunque el dominio cordobés se hizo más evidente. La resistencia del elenco del conurbano bonaerense se desmoronó recién cuando el reloj marcaba el cierre del juego.
A los 90 minutos, el juvenil Giovanni Baroni apareció para marcar el primer tanto y desatar el festejo albiazul. Con el rival volcado totalmente al ataque en busca del empate, los espacios aparecieron para la contra definitiva. Valentín Depietri fue el encargado de liquidar la historia en el tiempo de descuento con el arco a su merced.
Con este resultado, el conjunto de Carlos Tevez respira aliviado y ya piensa en la próxima instancia del torneo nacional. La victoria agónica le permite a Talleres mantener el ritmo competitivo y evitar la sorpresa de un equipo del ascenso. El funcionamiento colectivo fue de menor a mayor a lo largo de los noventa minutos disputados.
Ahora, el equipo cordobés aguarda en los 16vos de final por su próximo rival. El contrincante saldrá del cruce entre Atlético Tucumán y Sportivo Barracas, quienes definirán su suerte próximamente. La ilusión de los hinchas se renueva tras un debut que se complicó más de lo previsto originalmente.