Se creyeron campeones: el banco francés entró a la cancha a celebrar antes de tiempo al creer que Kolo Muani les daría la victoria con un gol de último minuto.
Faltaban menos de 20 segundos para que el partido terminara en el tiempo suplementario, cuando Argentina perdió la pelota y el delantero rival quedó mano a mano con Emiliano "El Dibu" Martínez.
El gol parecía inminente y de ocurrir, Argentina se quedaba sin chances para volver a empatarlo y Francia se hubiera convertido en campeón nuevamente.
Al ver ese mano a mano, el banco completo de suplentes franceses y parte del cuerpo técnico entró a la cancha festejando su segundo título consecutivo, pero el Dibu Martínez tiró magia y desvío la bola.
¡Se quedaron con las ganas!