Los New York Knicks se llevaron un triunfo crucial por 105-95 frente a los San Antonio Spurs en el inicio de las Finales de la NBA. El encuentro se disputó en el Frost Bank Center de San Antonio, donde la visita extendió su racha invicta que mantiene desde el pasado 23 de abril.
El conjunto neoyorquino comenzó dominando el juego con una ventaja inicial de siete puntos. Sin embargo, la salida momentánea de Jalen Brunson por una molestia permitió que los locales tomaran el control. Los Spurs cerraron el primer cuarto arriba en el marcador por 27-19.
El regreso de Brunson al parqué fue vital para equilibrar las acciones ofensivas. A pesar del esfuerzo, los locales lograron mantener una ventaja de 55-48 al llegar al descanso largo. El novato Dylan Harper y Julian Champagnie fueron los pilares de San Antonio en esa etapa.
Tras el entretiempo, los Knicks ajustaron su defensa y apostaron por la potencia de Karl Anthony Towns. El pívot brilló con un doble-doble y permitió igualar el encuentro en 76 al finalizar el tercer cuarto. New York demostró su carácter de campeón de la Copa NBA al revertir la historia.
En el último tramo, los visitantes mantuvieron su intensidad goleadora para despegarse en el marcador. Aunque Víctor Wembanyama intentó liderar la reacción, los neoyorquinos se mostraron más sólidos en los minutos finales. Con esta victoria, los Knicks aseguran el primer punto de la serie fuera de casa.