"Fue un sufrimiento, teníamos un partido controlado y un rebote, algo que no esperábamos, fue un baldazo de agua fría, pero gracias a Dios pude ayudar (al equipo) en el final", reconoció el jugador del Aston Villa, de Inglaterra, sobre su última atajada.
Cuando Argentina ganaba 2 a 0, un infortunado gol de Enzo Fernández en contra, tras un remate del ingresado Craig Goodwin, le puso al partido una cuota de dramatismo inesperada.
El jugador, de 30 años, reconoció que "terminamos sufriendo, pero es ahí donde se ve el equipo" y sobre la atajada de los últimos minutos "se la dedico a los hinchas".
Por último "Dibu" destacó que "hay que soñar en grande" y también destacó que también "sueño con la gente todos los días", cerró.