La Fiscalía de instrucción y Familia de Primer Turno de Río Cuarto, a cargo de Pablo Javega, solicitó el sobreseimiento de una mujer que había lesionado a su pareja golpeándola con una maza en la cabeza.
El herido sufrió secuelas permanentes que afectaron sus facultades cognitivas y motrices.
La investigación demostró que la mujer se encontraba inmersa en un ciclo de violencia de género crónico y proyectado en múltiples formas que el lesionado desplegaba sobre ella.
Con una perspectiva de género se logró verificar que la conducta de la imputada se encontraba amparada por una causa de justificación, legítima defensa.