En el marco del dia del agente penitenciario, Inca se despidió oficialmente de sus tareas laborales. Los efectivos resignifican estos retiros con mucha emoción. Cada “agente” canino con sus años y vivencias compartidas, a la hora de irse, generan un antes y después.
La perra formo parte de la sección de canes del Grupo Especial Antinarcóticos y Requisa del Servicio Penitenciario de Córdoba. Sus principales tareas eran buscar y detectar sustancias prohibidas y elementos electrónicos no autorizados. El objetivo era que no entraran a los distintos centros de detencion de la provincia.
Luego de 8 años de trabajo, vivirá con su guia, el ayudante de primera, Ruben Fernandez.